Lo más importante que tenemos las personas es el tiempo, y tenemos que vivirlo y tenerlo presente.

Cada día, una palabra y un gesto para vivir.

  • La palabra es el Evangelio de ese día.
  • El gesto, algo concreto que puedes hacer hoy.
  • Después, si quieres, un momento para reconocer cómo fue.
  • Y llevas la Biblia entera dentro, aunque no tengas internet.

Sin prisa, sin ruido. Esto te invita a salir y vivir.

¿Quieres que te lo recuerde una vez al día?

Un solo aviso, a la hora que elijas, con la palabra de ese día dentro. Si no le haces caso, no insiste.

El gesto de hoy